Enviar
Es mi diario interior: honesto, vivo, en constante transformación.
Vive al ritmo del instante: rápido, decidido, honesto.
Cada obra es una búsqueda de equilibrio entre el control y la intuición, entre el caos y la forma.
A veces le permito hablar más alto que el color. En sus capas se revela la memoria: del gesto, de la presencia, del instante que se escapa.
Para mí, las tintas de acuarela no son solo un material, sino una sustancia viva: delicada, impredecible y profundamente viva.